El sobrecalentamiento es el enemigo silencioso de tu ordenador. Aprende a detectar cuándo los ventiladores y la pasta térmica están pidiendo ayuda a gritos.
Los portátiles son como los coches: necesitan mantenimiento. Con el paso de los meses, los ventiladores internos actúan como aspiradoras, acumulando polvo, pelos de mascota y pelusas. Cuando esto ocurre, el calor no puede escapar y comienza a dañar los componentes internos.
¿Cómo saber si tu equipo está en peligro? Presta atención a estas 3 señales:
1. Suena como un avión a punto de despegar: Si el ventilador hace un ruido fuerte y constante incluso cuando solo estás navegando por internet, significa que está trabajando al máximo porque el sistema está ahogado en calor.
2. Se apaga de repente: Esta es la medida de seguridad extrema de tu procesador. Si alcanza temperaturas críticas, se apaga de golpe para evitar derretirse.
3. El teclado quema: Si apoyar las manos sobre el teclado resulta incómodo por el calor, el sistema de refrigeración está bloqueado.


La solución
Una limpieza superficial con aire comprimido por fuera no sirve e incluso puede empujar el polvo más adentro. Se requiere abrir el equipo, limpiar los conductos, lubricar ventiladores y, lo más importante, cambiar la pasta térmica vieja por una nueva de alto rendimiento.
No esperes a que tu placa base se queme. En Control Alt Soluciones realizamos mantenimientos preventivos completos para que tu equipo vuelva a trabajar fresco, silencioso y a máxima potencia.
