Todos lo hemos escuchado, pero meter tu teléfono mojado en arroz puede empeorar las cosas. Esta es la verdad técnica para salvar tu dispositivo de los líquidos.
Es el clásico consejo de internet: si tu móvil se cae al agua, mételo en un bol de arroz crudo y déjalo toda la noche. Suena bien en teoría, pero desde el punto de vista del servicio técnico, es uno de los peores errores que puedes cometer.
El mito del arroz
El arroz tiene cierta capacidad de absorción, sí. Pero no tiene la fuerza necesaria para extraer el agua que ya se ha colado entre los microcomponentes de la placa base. Peor aún: el polvo y el almidón del arroz se introducen por el puerto de carga y los altavoces. Al combinarse con el agua, crean una pasta corrosiva que acelera la oxidación de los circuitos.


¿Qué debes hacer realmente?
-
Apágalo inmediatamente: No intentes encenderlo para ver si funciona. La electricidad y el agua causan cortocircuitos letales.
-
No lo enchufes a la corriente: Es la forma más rápida de «freír» el dispositivo.
-
Sécalo por fuera: Usa una toalla suave y colócalo en un lugar con buena ventilación, sin aplicarle calor directo (nada de secadores de pelo).
El único método real para salvar un dispositivo mojado es abrirlo, desconectar la batería y realizar un baño de limpieza ultrasónica con alcohol isopropílico para detener la corrosión química.
El tiempo es oro cuando hay daños por líquidos. Si tu móvil ha sufrido un accidente, tráelo a Control Alt Soluciones lo antes posible para darle las mejores probabilidades de supervivencia.
